top of page

Historia de un aullido en una botella

  • 17 feb 2018
  • 3 min de lectura

Como hemos arrancado con esto y la web ya está online, me veo obligado a contaros cómo empezó toda esta locura.

Todo el que ha estado interesado en el puppy play en España ha pasado siempre por la misma experiencia: la inexistencia total y absoluta de información, la sensación de soledad y el sentimiento de ser el único "bicho raro" al que le gustan estos temas. ¿Resultado? Al final acabamos todos yendo a páginas inglesas o estadounidenses, donde hay mucho más movimiento que en el páramo que parecía que era España; o bien acabábamos dispersos por páginas de BDSM y fetichismo donde el puppy play al final quedaba diluido en un mar de distintas prácticas. En mi caso, opté por volver a la comunidad Furry, de donde había salido hace unos cuantos años, pero se me presentaba como una posible opción al ver que en el ámbito internacional ambos mundos tenían buena relación. Así que, tras una serie de malas experiencias volví por donde había venido.

Al final, estas cosas acaban surgiendo siempre igual. La necesidad estaba ahí, el puppy play, no nos engañemos, es una actividad muy social, ya que se basa en las propias relaciones entre los individuos, pero sin una comunidad con la que interactuar el panorama era desolador. Después de años observando por twitter a pups de Estados Unidos y Reino unido, la pregunta era obvia ¿es que no podemos tener algo así en España?. Con la pregunta hecha, un "no hay huevos" de por medio y la idea de que, si quieres algo, hazlo tú mismo, me lié la manta a la cabeza.

Lo primero era conseguir gente, así que después de engañar a Charlie y Jon, que eran ¿"pup curious"?, tocaba ir pateándose la web en busca de pups perdidos como yo. La primera opción fue FetLife, donde empecé a mandar privados y di con Hati. Después descubrí Puppy Pride, donde conocí a Hielo y empecé a tomar ciertas referencias de cómo gestionar esto.

Al final, acabó surgiendo un grupo de telegram gracias a la ayuda de Kye y Dylann, de Puppy Pride, que lo convirtieron en grupo "oficial" de Puppy Pride Spain, de donde luego salió el grupo dentro de la comunidad y empezaron a hacernos publicidad por twitter. El resto fue cuestión de boca a boca o gente pups que cotilleaban por la red y daban con nosotros. Mientras tanto, diseñé la bandera que he estado usando hasta ahora como signo de identidad, la misma que representa a la comunidad Pup, cambiando el hueso con algo típicamente nuestro, un podenco, con el fín de crear un emblema distintivo, semejante al que tienen en Francia o Australia.

La web aparece justo en este momento, con una docena de pups en el telegram, comienza a hacerse patente que existen un montón de pups ahí fuera y necesitábamos dar a conocer la existencia de la comunidad. Así que, empecé a barajar la idea de la web y Huan y Tsuki me dieron el empujón definitivo. Además, se hizo el primer "encuentro oficial" de la comunidad (Huan y el que escribe en un Burguer King en Ópera -Madrid- para terminar de montar la web). Finalmente, el 15 de febrero de 2018 a las 22:06 ya estábamos online. En el momento en que escribo estas líneas, somos 14 pups repartidos sobre todo por Madrid y Barcelona. Sin embargo, la comunidad es muy heterogénea, con chicos, chicas y trans, heteros, homosexuales y bisexuales... Pero también tenemos kittens y pups, aficionados al látex y al cuero, gente esporádica y 24/7... Y se ha generado muy buen ambiente y buen rollo entre todos, que formamos nuestra pequeña manada española. Ya empiezan a llegar las primeras puppyhoods y muzzles mientras gotean poco a poco nuevos cachorros. Espero que los primeros de muchos. ¿Para el futuro? Lo de siempre, ampliar la comunidad y servir de ayuda a los que llegan de nuevas o quienes creen que están solos. De momento estamos traduciendo y adaptando material de webs como thehappypup.com siriuspup.net o puppyplay.info y en un futuro, cuando seamos más veteranos en este mundo que se abre a nuestros ojos, crear nuestro propio material en base a nuestras experiencias. Y ya el sueño es hacer nuestras propias convenciones y eventos, pero de momento eso es solo una ilusión que queda bastante lejos, aunque no es inalcanzable, el Orgullo LGTB está ahí y puede ser un buen punto de encuentro con más gente. Hasta entonces, este perro que escribe sigue soñando y viendo cómo ese sueño va formándose poco a poco. Mientras tanto, Dire Straits tocan Ride Across the River en los altavoces de mi ordenador. Lametones a todos. Luge.


Comentarios


Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

© 2018 Creative Commons 4.0.

Proudly created with Wix.com

bottom of page